Un Refugio de Paz y Cerveza Trappist

La Abadía de Nuestra Señora de Saint-Remy, más conocida como la Abadía de Rochefort, es un monasterio trapense situado en la provincia de Namur, Bélgica. Su historia está profundamente ligada a la tranquilidad, la fe y, por supuesto, a una de las cervezas trapenses más veneradas del mundo.

Orígenes e Historia Temprana

La historia de la abadía se remonta al siglo XIII, cuando fue fundada como un convento de monjas cistercienses. En 1230, se convirtió en un monasterio para monjes cistercienses. A lo largo de los siglos, el monasterio ha sufrido numerosos altibajos. Fue devastado por incendios, saqueos y conflictos, en particular durante la Revolución Francesa, que vio la disolución de muchas órdenes religiosas y la destrucción de la abadía. Por casi un siglo, el lugar permaneció en ruinas.

El Renacimiento Trappist

En 1887, los monjes de la Abadía de Achel, también parte de la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia (los trapenses), adquirieron las ruinas de Rochefort. Su objetivo era revivir el monasterio y la vida monástica en el lugar. Con arduo trabajo y dedicación, reconstruyeron el complejo y restauraron la vida de oración y trabajo.

La Cerveza de Rochefort: Una Tradición de Siglos

La producción de cerveza dentro de los muros de la abadía no es una práctica nueva. Los monjes de Rochefort comenzaron a elaborar cerveza poco después de su refundación en 1887 para sustentar su comunidad. Sin embargo, no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que su cerveza se hizo conocida fuera de los círculos monásticos. La cervecería actual se construyó en 1952, y es en este punto donde la producción de la cerveza Rochefort realmente despegó.

El Secreto de la Receta

Los monjes trapenses se adhieren a la regla de San Benito, que promueve el trabajo manual como parte de la vida monástica. La elaboración de cerveza es una de las actividades que les permite vivir de forma autosuficiente y destinar los ingresos a la caridad. La cerveza Rochefort se distingue por su pureza y su sabor complejo, resultado de una receta celosamente guardada que ha sido perfeccionada a lo largo de las décadas.

cuatro tipos de cerveza son elaborados en la abadía, cada una identificada por un nombre o número: la Rochefort Triple Extra, la Rochefort 6, la Rochefort 8 y la Rochefort 10. Estas cervezas son famosas en todo el mundo por su calidad y carácter. La etiqueta «Authentic Trappist Product» certifica que la cerveza es producida dentro de los muros de la abadía por o bajo la supervisión de los monjes, y que los ingresos se utilizan para el mantenimiento de la abadía y para obras de caridad.

Triple Extra (8.1% ABV)

La adición más reciente a la familia Rochefort. Es una cerveza de estilo ‘Triple’, de color dorado y notas afrutadas y especiadas. A pesar de su alto contenido de alcohol, es notablemente más ligera y refrescante que sus hermanas oscuras, con un final seco y floral.

Rochefort 6 (7.5% ABV)

Identificada por su tapa roja, es la cerveza más antigua y un clásico estilo ‘Dubbel’. Con un color cobrizo, ofrece sabores de caramelo y pan tostado, con un toque afrutado. Es una cerveza equilibrada, suave y fácil de beber, ideal para quienes se inician en el mundo de las cervezas de abadía.

Rochefort 8 (9.2% ABV)

La cerveza más popular de la abadía, con tapa verde. Es una ‘Strong Dark Ale’ de color marrón-rojizo. Su perfil es rico y complejo, con notas de chocolate, caramelo, café y frutos secos. A pesar de su fuerza, es sorprendentemente suave y sedosa en boca, una favorita entre los conocedores.

Rochefort 10 (11.3% ABV)

La joya de la corona, con su tapa azul. Una robusta ‘Quadrupel’ de color casi negro. Su sabor es una explosión de notas a ciruelas pasas, higos, chocolate negro y especias. Es la más fuerte y compleja de las tres, perfecta para degustar lentamente como si fuera un brandy.

Cada vez que disfrutas de una cerveza Rochefort, estás degustando más que una simple bebida. Estás participando en una tradición de siglos de historia, fe y perseverancia.